|
Abril, tiempo litúrgicamente pascual. El siervo de
Dios José de Jesús López siendo intensamente cumplido e
incansable en sus labores pastorales, fue excelente predicador por las dotes
intelectuales que recibió del Señor y en todo tiempo litúrgico
se explayaba hablando de Cristo en Navidad, en Cuaresma, Resurrección
, lo hacía con una unción y elocuencia admirable. Respecto a la
Resurrección presentamos algunos de sus meditaciones que daba a sus religiosas
sobre este hermoso tiempo pascual. RESURRECCIÓN es la festividad más grande de
la Iglesia. El motivo más justo de su regocijo, de la alegría
a que nos invita con sus himnos y aleluyas que entona en sus oficios. Hace unos
días nos invitaba a meditar en la pasión y la muerte de su celestial
Esposo, para que lo acompañáramos en su tristeza con su luto y
sus lamentaciones; ahora nos llama a regocijarnos con la Resurrección
gloriosa.
Este acontecimiento es tan importante en nuestro Señor que quiso rodearlo
de una evidencia meridiana: Podemos decir que no ha habito acontecimiento más
notable ni hecho más comprobado en la historia, ni verdad de fe, de claridad
más innegable como la Resurrección... por eso es que sin temor
ninguno podemos entregarnos a la fiesta y regocijo al recordarlo.
La Resurrección de nuestro Señor es evidente,
y estaba perfectamente anunciada, figurada y esperada en los años que
la antecedieron. Los Padre la ven figurada en varios pasajes de la Sagrada Historia
antigua:
1º, En Daniel...
2º. En José y más claramente en el profeta Jonas... a esta
figura se refirió el mismo Señor hablando a los judíos
incrédulos... Los videntes hablaron de ella.
3º. En David: Señor, tú no permitirás que tu santo...
“Señor, tú me probaste, viste mis humillaciones, pero también
viste mi resurrección.
Isaías: En aquel tiempo brotará un retoño de kla vara de
Jesús, se levantará como mi estandarte ante los pueblos, a él
acudirán todas las naciones porque su sepulcro será glorioso.
Oseas; Resucitará al tercer día y viviremos en su presencia.
Job: Yo creo firmemente que mi Redentor vive y que en el mismo
día yo también resucitaré y con mis ojos veré a
mi Salvador. Estas profecías fueron de las videntes en tiempos antiguos,
pero aunque esto noo hubiera acontecido, el mismo Jesucristo anunció
su resurrección.
1º. Cuando baja del Tabor...
2º. Cuando se acercaba a Jerusalén...
3º. Cuando los judíos le pedían un milagro.
4º. Cuando le reclamaban el hecho de haber arrojado del templo a los profanadores,
les dijo: Destruid este templo y lo reedificaré en tres días.
Hubo muchos testimonios subsiguientes: Allì están
los millones de mártires que sellaron con su sangre su fe porque tenían
como un hecho que <Jesucristo resucitó porque es Dios< Aquí
está la Santa Iglesia, porque su Fundador fue un Dios y porque era Dios,
no miente.
Y así debía ser la verdad de la resurrección porque es
el fundamento de nuestra fe, porque así lo exigía la equidad divina,
porque debía ser, resucitó temprano para nunca más morir...
es la bandera de nuestra esperanza... porque debía ser nuestra edificación
moral Jesucristo resucitado.
EGO SUM, PASTOR BONUS. YO SOY EL BUEN PASTOR”.
Es muy importante en el Sto. Evangelio que Ntro. Señor
Jesucristo, ya en sus predicaciones, ya en sus parábolas, ya en la exposición
de su doctrina, relativamente pocas ocasiones habló dela justicia y preferentemente
hizo ostentación de su misericordia.
Vemos en su vida pública que a nadie condenaba y en cambio perdonaba
a todos bondadosamente..
Con razón dio eol profeta” “sus misericordias están
sobre todas las obras de sus manos.•” miserationis ejus...
Un grupo de judíos perseguían a una mujer que sorprendieron en
adulterio y El la perdona diciéndoles a ellos: “El que se considere
sin pecado, arroje sobre ella la primera piedra, y a ella: “Mujer, nadie
te ha condenado, tampoco yo...
Y con razón, pues su misión fue de misericordia. YO VINE A BUSCAR
LA OVEJA PERDIDA. NO VINE A BUSCAR A LOS JUSTOS, SINO A LOS PECADORES.
No necesitan de médico los sanos,
Este domingo 2º. Después de la Resurrección,
se llama la DOMÍNICA DEL BUEN PASTOR, que es la más hermosa y
consoladora.
Y qué bien quedan en su divina persona las cualidades de un buen Pastor.
Veamos cuales son y las encontraremos muy marcadas y en suma perfección
.
1º. Desde luego es aquel que es dueño del rebaño y no mercenario.
<Jesucristo es el dueño y el único dueño de nuestras
almas. Como Dios puramente, como el Verbo del Padre es nuestro dueño
en absoluta propiedad (Omnia per ipsum facta sunt: dice el apóstol Juan
en su primera carta: “Todas las cosas fueron hechas El, luego nuestras
almas salieron de sus manos, son obras suyas, son hechura suyas, son criaturas
suyas, somos de El, a El le pertenecemos.
Como Dios Hombre es con mayor derecho nuestro Señor, nuestro propietario,
porque después de perdidas por el pecado, después de haber sido
incautados por el demonio, El nos rescató, El nos redimió, El
nos compró a un precio infinito, dio su sangre por nuestras almas; luego
somos suyos y por consiguiente el rebaño que formamos es suyo. Es Pastor
propio y no mercenario. Ahora bien ¿qué hace el Pastor propio
con sus queridísimas ovejas?
1º. El pastor propio se consagra a sus ovejas de día
y de noche, en el día las pastorea, en la noche las vigila. En el día
las lleva a los mejores pastos, las acerca a los mejores abrevaderos más
limpios y más puros.
Esto ha hecho y hace nuestro buen Pastor Jesucristo nuestro Señor. Nos
alimenta con su doctrina, pasto celestial de nuestras almas, y para ello vino
del cielo predicó tres años y conforme con esa labor de su vida
temporal, instituyó su Iglesia, la dejó depositaria de ese alimento,
le dio potestad y facultades para que siga alimentándonos: “docete
omnes gentes”. Y para que esa alimentación sea pura, inmaculada,
sin contaminarse jamás, le ofreció la asistencia del Espíritu
Santo y El mismo quiso estar en la Iglesia, hasta la consumación del
tiempo y el principio de la eternidad. “Yo estaré con vosotros”.
Por eso la doctrina católica no será jamás
un pasto venenoso para nuestras almas, sus enseñanzas siempre serán
puras e irreprochables.
Nos ha dejado las fuentes de agua limpia y abundante en los santos sacramentos.
Ellos son los abrevaderos de nuestras almas. En ellos bebemos el agua que brota
hasta la vida eterna, aquella que el Maestro ofreció a la Samaritana
en el pozo de Jacob.
2º. El buen Pastor conoce a sus ovejas, ellas también
lo conocen y oyen su voz. Así pasa en la Santa Iglesia, hay conocimiento
mutuo entre las almas buenas y el buen Pastor. Ellas lo buscan, lo procuran,
se le acercan, oyen su voz, porque en todo hacen su santísima voluntad;
en todo procuran complacerlo y El, el buen Pastor no las pierde de vista. Les
habla por sus nombre y esos nombres los tiene grabados en su corazón.
Esas ovejas buenas son las que más se acercan al buen Pastor y son también
las que reciben las caricias de mano bondadosa. ¿y sabéis cuáles
son esas caricias? Son las penas, los sufrimientos, las pequeñas astillas
de la cruz que él llevó sobre sus hombros.
¿Què màs hace el Buen Pastor?
Si una oveja se le extravía en la maleza de los campos, deja todo el
rebaño en el aprisco y va a buscar la oveja perdida, aunque sus pies
reciban las heridas de punzantes espinas; la busca incansable y cuando la hallado,
no la reprende, no la castiga, sino se alegra y da por bien empleadas sus fatigas,
y la coge y echa sobre sus hombros y la lleva al redil.
Esto hace nuestro Buen Pastor con nosotras sus ovejas.
A eso vino desde el cielo a buscar la oveja perdida. Y cuánto le costó
encontrarla y echarla sobre sus hombros y cuanto sufre si desgraciadamente muchas
almas no vuelven al redil, por el pecado más se extravían, con
qué ahinco las busca, cuántos recursos mueve para atraernos al
rebaño.
El Buen Pastor defiende a sus ovejas de tal manera:
1º. Se consagra a su rebaño.
2º. Defiende a sus ovejas de cualquier peligro.
3º. Si una oveja se extravía, va a buscarla,
4º. Conoce a sus ovejas y ellas lo conocen .
5º. Este Pastor ha hecho lo que ningún pastor ha hecho jamás:
Alimenta a sus ovejas con su propia carne.
6º. Por último, no debemos olvidar un recurso que ha empleado nuestro
buen Pastor, para conservarnos dentro de su rebaño o para traernos a
él, si hemos salido de su redil. No debemos olvidar que nos dio a su
misma Madre, es madre nuestra, a quien le ha encomendado su rebaño y
que ella por comisión de su mismo Hijo es la pastora de nuestras almas.
Y con qué cariño, con qué eficacia desempeña su
papel. Ella misma cuida con el amor de una madre, ella nos defiende de nuestros
enemigos y es quien nos busca y nos lleva al redil de su Hijo Santísimo
Todo pecador va a Dios por mediación de la Virgen Santísima.
|