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domingo, 05 de septiembre de 2010
SÁBADO DE CENIZA PDF Imprimir E-Mail

SÁBADO DE CENIZA.

EVANGELIO DEL DÌA: ( SAN. MARCOS CAP. VI)

CONSIDERACIÓN: La nave que en alta mar era combatida por las olas que furiosas se levantaban a impulsos de un viento contrario, amenazando hundirla en el abismo, es la figura de la santa Iglesia. Siempre amenazada de muerte por sus enemigos. Los apóstoles que luchan incansables por salvarla, representan a los jefes de la Iglesia, quienes luchan sin descanso defendiendo la doctrina del divino Maestro y llamándolo con fervientes oraciones, para que en los momentos más angustiosos levante su mano y calma la tempestad y permanezca en la barquilla, hasta llevarla a segura playa.

No temamos cuando veamos que la santa Iglesia es perseguida; no desmaye nuestra fe cuando la terrible tempestad de la persecución parezca acabar con ella. No la acabará. Jesucristo Nuestro Señor está con ella hasta la consumación de los siglos. Permitirá que las olas se levanten y la amenacen, para que no la destruyan. Quiere que haya mártires que lo confiesen valerosamente y que lleven al cielo la palma de la victoria; quiere que lo llamemos para que nos salve, quiere que le demos pruebas de nuestro amor y de nuestra fe.

Pidámosle al Señor ese amor fuerte más que la muerte y esa firmeza en la fe, que hace a los mártires del cristianismo. No merecemos tanta gloria, pero si es su santísima v9oluntad que sea tentada nuestra fidelidad a la santa Iglesia que en ese peligro entre a la débil barquilla de nuestra alma y haga cesar el viento de la tempestad.

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Oración
Estamos celebrando este Año Jubilar por los 75 años de haber sido fundadas por el Siervo de Dios José de Jesús López y Gonzàlez, en que estamos realizando diversas actividades y además esta ORACION ESPECIAL.

Dios, Padre bueno, que inspiraste a
Tu Siervo José de Jesús López la fun-
dación de nuestra amada Congregación, venimos a Ti llenas de
confianza para agradecerte los dones
recibidos durante 75 años, y a
ofrecerte nuestros esfuerzos y
deseos sinceros de permanecer
fieles a nuestro carisma para
seguir construyendo tu reino.
Te lo pedimos, Padre, por
Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Les agradecemos se unan a nosotras con esta oración.

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Enero de 2008